viernes, 23 de noviembre de 2018

TERCER PARCIAL "PROGRAMA DE LECTURA"

Centro de Estudios Tecnológicos industrial y
servicios. 

Proyecto:"Habitos alimenticios"    
Investigación de hábitos alimenticios

Materia: Lectura Expresión Oral Y Escrita I.

Equipo No.  1

Nombre de  integrantes:

Cristian Eduardo Arroyo Morales .
Cintia Valeria Chávez Guevara.

Maestra: Laura Santos Ruiz.


Fecha: 24 AL 26  día Octubre de 2018.

¿Qué son los hábitos alimenticios?

Introducción

Los hábitos alimentarios son comportamientos conscientes, colectivos y repetitivos, que  conducen a las personas a seleccionar, consumir y utilizar determinados alimentos o dietas, en respuesta a unas  influencias sociales y culturales

Los hábitos alimentarios varían enormemente de unos individuos o culturas a otros. Esta variabilidad no radica solo en los alimentos, sino que también existen diferencias en cuanto a la frecuencia e importancia social de las comidas. Para muchas personas, poder comer en familia compaginándolo con el trabajo, las actividades escolares y el ocio es un logro excepcional.


Desarrollo
§  Modos de comer de las personas
Las comidas en restaurantes forman parte de la vida social en casi todos los países. No obstante, la mayoría de las familias no disponen de los ingresos necesarios ni les apetece salir a cenar todas las noches.
Según algunos estudios realizados con personas que iban a hacer la compra, alrededor de una cuarta parte de los encuestados afirmaron que la facilidad y rapidez de preparación eran las consideraciones más importantes al hacer sus compras. Más de un tercio de los encuestados manifestaron que rara vez disponían de más de media hora para preparar sus comidas.
Al final de un día de trabajo agotador, la cena ideal sería aquella que fuera nutritiva y apetitosa, y que además fuera rápida y fácil de preparar.

·         Hábitos alimentarios

Los pueblos primitivos dedicaban muchas horas del día a buscar frutas, raíces, bayas, frutos secos, vegetales y pequeños pájaros o animalillos que les servían de alimento. Los antropólogos han descubierto que estos hombres comían en cualquier momento; siempre que tenían algo para comer. En ocasiones pasaban largos periodos sin poder comer nada. El hombre primitivo subsistía básicamente de pequeñas cantidades de alimentos bajos en calorías y, en raras ocasiones, se reunían para darse un festín después de una jornada de caza exitosa.

·         Los suplementos vitamínicos

Una dieta variada es la mejor fuente de vitaminas. Durante los primeros meses de la vida, cuando la dieta se compone exclusivamente de leche, las cantidades de hierro y vitamina D no son suficientes para cubrir las necesidades del niño. Por eso, algunos pediatras recomiendan suplementos vitamínicos, aunque en países soleados es posible que no sea imprescindible suplementar la vitamina D. Por otra parte, las leches para biberones ya llevan el suplemento incorporado. Más adelante, cuando el niño ya consume una diera variada, no existe ninguna razón científicamente demostrada para administrarle suplementos vitamínicos.
El proceso de adquisición de los hábitos alimentarios comienza en la familia.
La Infancia es el momento óptimo para adquirir unos buenos hábitos alimentarios. Estos se adquieren por repetición y de forma casi involuntaria, la familia tiene una gran influencia y esta se va reduciendo a medida que los niños crecen.
En la adolescencia, los cambios psicológicos y emocionales  pueden influir en la  dieta, dando excesiva importancia a la imagen corporal, tienen patrones de consumo diferentes a los habituales: comidas  rápidas, picoteos…
En cambio en los adultos y en las personas de edad avanzada los hábitos alimentarios son muy difíciles de cambiar
Conclusión
No "es pecado" querer tener una buena apariencia física, estar delgado y activo. Pero si toda la vida gira alrededor de los kilos y las dietas y a pesar de estar en el peso óptimo para la edad, estructura y sexo, esa persona continúa con la obsesión de la figura, entonces probablemente está padeciendo alguno de los muchos trastornos del comportamiento alimentario.


“Programa de lectura”

Maestros
ü   Que los adolescentes se pongan a leer y puedan comprender la lectura.
ü   Poder hacerles preguntas sobre la lectura que hallan leído.
ü  Ponerles hacer mapas, esquemas,etc, para que los alumnos puedan aprender mejor.

Gobierno
ü   Que sea obligatorio leer.
ü  Que conozcan los procesos que se llevan a cabo durante la actividad de la lectura.
ü  Analizar los procesos cognitivos, lingüístico-cognitivos y Meta cognitivos que intervienen en la comprensión lectora.

Alumnos
ü   Ponernos a leer libros para saber comprender mejor la lectura
ü  Reflexionar sobre los propósitos y audiencias a los que se dirigen los textos
ü  Comprender e interpretar una amplia variedad de tipos de textos con el fin de darle sentido a los textos al relacionarlos con los contextos en los que aparecen.

Padres de familia
ü  Ponerlos a leer de vez en cuando, para que sepan hablar y expresarse mejor

Causas
Las causas del bajo nivel de la comprensión lectora, puede ser el predominio del método tradicional, que considera al estudiante como un receptor pasivo, sumiso; mientras que el docente es el dueño del conocimiento, es el centro del proceso Enseñanza aprendizaje, quien impone la autoridad en el aula, entonces los alumnos no serán críticos, reflexivos, capaz de actuar con independencia, creatividad y responsabilidad en su vida cotidiana.


Conclusiones

La comprensión lectora en textos argumentativos es necesaria para acceder a formas complejas de pensamiento y da herramientas para que el individuo se enfrente a problemas específicos de su vida diaria.

Al desarrollar la capacidad lectora con respecto a textos argumentativos se podrá identificar la intención del autor, su finalidad y las razones por las cuales expone sus puntos de vista. Del mismo modo una defensa de una tesis planteada, por tanto la comprensión de textos argumentativos implica el reconocimiento de un sujeto activo que participe en la lectura y de un autor que presente a través de sus puntos de vista herramientas para ser refutado o ratificado en sus afirmaciones.